martes, marzo 22, 2016

HUGO: Jinetes del Salario Púrpura

Puedo decir sin sonrojarme que es el primer Premio Hugo (a novela corta) que NO me ha gustado. Nada, absolutamente nada. Entiendo que es una propuesta diferente, con un lenguaje abigarrado y haciendo malabarismos para contar en un futuro distópico cuestiones actuales (de 1968 ojo). Pero aunque lo entiendo, no he disfrutado nada. De hecho, tras unas pocas páginas había pensado dejarlo, pero lo he acabado por imposición legal más o menos. En fin, es lo que hay.

El argumento de esta novela sería: "En una sociedad futura mecanizada el ser humano no necesita trabajar para vivir. Cada ser humano, por el mero hecho de nacer, tiene derecho a percibir el "salario púrpura", un sustento con el que cubre absolutamente todas sus necesidades. En este contexto, el dinero ha dejado de tener sentido y es un mero indicador de estatus. En lo sexual, ha triunfado la libertad sexual y la mayoría de las personas son bisexuales o han tenido al menos experiencias en tal sentido, sin que sea ni tabú ni traumático.".

Como decía, se trata de una utopía más o menos distópica en una sociedad decadente. Pero aunque este trasfondo es interesante, la forma, para mi, es INSUFRIBLE. Todo está hecho con un lenguaje abigarrado, denso, mezclando en todo momento formas y modos complejos, desde el directo, el indirecto, las entrevistas, recuerdos, poemas, prosa, etc. Muy muy duro. Me perdía en muchos momentos y tenía que releer cosas. muy duro. Entiendo que es un recurso de convertirlo en barroco y hacer notar la decadencia del mundo impuesto, pero desde luego, en mi humilde opinión, no le hace nada bien.

En fin, poco más puedo decir, dado que el gusto que me ha dejado es muy malo. Lo siento. Se, porque he leído sobre ella, que se trata de una obra memorable, premiada y demás, pero no le veo la razón ni el sentido. Me ha parecido insufrible, y no podría recomendar su lectura. Sin más.

miércoles, marzo 16, 2016

HUGO: El Vuelo del Dragón

Desde diciembre del extinto 2015 que no reseñaba un premio Hugo. Y lo he hecho a lo grande, leyendo el premio Hugo a la mejor novela corta ("novella") de 1968, es decir,  "El Vuelo del Dragón" ("Weyr Search") de Anne McCaffrey. Es muy buena novela, no en vano, la primera de una saga que ha cosechado éxitos (también fue premio Nebula) y vendido millones de libros. Y de nuevo, Ciencia Ficción, en este caso más Fantasía que otra cosa de hace casi 50 años, pero que asusta de lo vigente que esta. Dragones, una mujer que los domina, luchas por castillos y tronos, ¿les suena? ...a qué si.

El argumento de esta novela sería: "El planeta Pern ha sido colonizado por los hombres. En un lugar inhóspito de su geografía, en las tierras de Ruatha, Lessa (la única superviviente de la última dinastía) vive escondida esperando vengar la muerte de sus familiares. Todo cambia cuando hasta el lugar llegan los Jinetes de Dragones, antiguos encargados de la seguridad del planeta, que buscan una nueva reina. Sin embargo, el dueño de siete castillos, Fax, incluyendo el de Ruatha, no está muy por la labor de las tradiciones y los dragones.".

Como decía, es fantasía pura. Desde el primer párrafo hasta el último. La Ciencia Ficción no está muy presente en esta novela pero irá creciendo mucho más en las siguientes, aunque tiene retazos muy buenos, cuando habla de la tecnología de los habitantes de Pern, así como del problema que tienen con la estrella gemela que cada 200 años se acerca lo suficiente al planeta de Pern para que una extraña raza intente colonizar Pern. De ahí que los "Dragoneros" sean los defensores del planeta.

Vuelvo a recordar que estamos ante una novela de una escritora de Ciencia Ficción de 1968. En un mundo de escritores, esta mujer, Anne McCaffrey irrumpió de manera absoluta con un género, el fantástico, mezclándolo con Ciencia Ficción y temas medievales. Un camino que ahora vemos muy normal y común, pero que hace casi 50 años fue una pasada. Y leyendo la novela se nota esto. Estamos explorando un nuevo mundo, el de Pern con unos ojos jóvenes e inexpertos, adentrándonos en sus historias y tradiciones, poco a poco, de la mano de Lessa y de los "dragoneros".

El libro tiene pasajes preciosos, como esas conversaciones entre jinete y montura (dragón). Estos tienen un vínculo especial y telepático. La novela se permite momentos narrativos que nada tienen que ver con la SF pero que son oníricos y preciosos, como ese baño que se da Lessa tras decenas de años sin hacerlo y descubre a la mujer que hay bajo su piel gastada, harapos y heridas. McCaffrey tiene un estilo muy sencillo, lleno de sentimiento y amor, y poco a poco va metiendo al lector en lo que significan los seres tan mágicos y maravillosos que son los dragones.

Además, la novela habla de cuestiones muy profundas, que en si mismas, están desarrolladas en el mundo de Pern. ¿Qué es un mito? ¿Qué hace que una historia sea una leyenda? ¿Por qué olvidamos algunos mitos y tradiciones en favor de otros? Muchas de estas cuestiones se debaten en los diálogos entre los "dragoneros" y el señor Fax.

En fin una novela con mayúsculas. Con acción, intriga, ciencia ficción y sobre todo fantasía a raudales en un mundo así, FANTÁSTICO. Una novela que pese a tener 50 años, podrían haberla escrito ayer. Impresionante y hermosa.

lunes, marzo 14, 2016

Vive y Deja Morir

Esta es la segunda novela en la saga de James Bond que escribió Ian Fleming. Tenía ganas de continuar con la saga que empecé hace mucho (nada menos que en mayo de 2012) con "Casino Royale" que podéis leer aquí. La novela, de nuevo, no defrauda. Parece mentira que sea de 1954 porque está tan vigente que asusta. El personaje de Bond es fantástico, terrenal pero frío, duro y calculador. Y por supuesto, tiene todos los ingredientes del Universo Bond.

El argumento del libro sería: "Después de la traumática experiencia en Casino Royale, Bond es enviado a investigar a Mr. Big, un agente de SMERSH y un líder vudú del bajo mundo que es sospechado de vender monedas de oro del siglo XVII para financiar operaciones de espionaje soviético en América. Estas monedas de oro han estado apareciendo en Harlem y en Florida y son sospechosos de formar parte de un tesoro que fue enterrado en Jamaica por el pirata Sir Henry Morgan. Bond deberá viajar a New York, donde conocerá a Solitaire, una enigmática mujer al servicio de Mr. Big. Con la ayuda de su amigo y agente de la CIA Felix Leiter sorteará un montón de peligros que le llevarán a Florida y Jamaica dónde se enfrentará por fin cara a cara con Mr. Big.".

He de reconocer que me ha encantado. Conocer al Bond literario es una experiencia diferente del cinematográfico, pese a que son prácticamente iguales, el ritmo trepidante de la novela, así como unos diálogos muy buenos, unas localizaciones de ensueño y un personaje tan bueno, hacen que sea una delicia. Bond sufre, mucho, en "Vive y Deja Morir". Pero sus capacidades, su formación y su ansia de salirse con la suya son brutales.

Hay escenas magníficas en el libro. La del club nocturno, con la aparición de Solitaire, la del almacén de peces, la del tren, y sobre todo, toda la parte de Jamaica es excepcional. El ritmo trepidante de todo el libro hace que estés en tensión continua, como Bond, y que se devore el libro casi hasta la extenuación.

Como decía, una de las cosas que me maravilla del Bond literario frente al cinematográfico, es que Bond es mucho más profundo y culto en los libros que en el Cine. Tiene unos diálogos mordaces e inteligentes con todo el que se presta a hablar con él. Devora libros, lee sobre lo que tiene entre manos (vudú, movimiento negro, etc.). Además, la justificación de las acciones de los espías, en plena guerra fría cuando se escribieron las novelas, es alucinante como aún podría estar vigente. La manera en que se gana la vida Bond, como Leiter, y como lo justifican es impresionante.

Y por supuesto, están todos los ingredientes del Bond. Conquistador, mujeriego, seductor, directo y sin morderse la lengua (a Solitaire le llega a decir algo así como "...si no fuera por mi lesión en la mano, que me impide hacerte el amor, te clavaría como a una mariposa...."), bebedor empedernido, fumador, etc. Esos detalles que hacen a Bond ser Bond, están ahí, continuamente. Como esa manía suya de meterse en problemas y solucionarlo a tiros, matando sin piedad.

En fin, una novela que merece la pena si te gusta el Universo Bond. Como siempre el original supera a la adaptación (lo siento, pero Roger Moore nunca será un Bond como el de los libros) y esta segunda aventura de Bond es impresionante, con todo lo que hace que amemos a Bond, James Bond.

miércoles, marzo 09, 2016

Spotlight

Otra de las películas del fin de semana pasado. Ganadora de Oscar, y que tras el visionado, sin haber visto todas las candidatas, no desmerece el premio. Eso si, con un tema muy duro, pero que es digno de mención que se pueda llevar a la gran pantalla sin problemas.

Los estadounidenses tendrán muchas cosas malas, pero hay que reconocer que no les tiembla el pulso a la hora de defender la libertad de expresión y de periodismo y de plasmarlo de manera excelente en el Cine.

"Spotlight" es una cinta jodida. Es una de esas que por un lado te dejan un sabor excepcional, por su calidad, por sus actores, por la realización, por todo básicamente. Pero por otro lado, te dejan un mal cuerpo de cuidado. Por la historia. Por que cuenta como la mierda de la iglesia católica permitió que más de 250 curas pederastas durante más de 20 años hicieran un daño infinito a miles de niños. La sensación de asco es inmensa. Ganas de vomitar al conocer los hechos y cuando se dan los testimonios (pocos, la película no se centra en ellos) de personas cuya vida fue arruinada de pequeños por unos seres odiosos, de la iglesia católica, que abusaron sexualmente de ellos.

La película se centra en la investigación, en las personas que participaron sacando adelante el escándalo. No en el escándalo en si mismo. Es decir, "Spotlight" es una loa al periodismo. A ese periodismo comprometido, de investigación, que lucha contra lo establecido buscando la verdad y las raices del problema. A ese trabajo, a lo que cuesta, a lo que el periodista sacrifica en el día a día.

La cinta tiene un guión excelente, pero sobre todo cuatro interpretaciones muy pero que muy buenas. Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams y Liev Schreiber hacen cuatro personajes magníficos. Tienen momentos muy buenos juntos y por separado. Es una película de diálogos duros y sin concesiones, de escenas en las que se nota una compenetración alucinante y con momentos tensos.

También destacar a John Slattery. Un actor que me encantaba en "Mad Men" y que en la gran pantalla siempre hace papeles muy dignos. Aquí es pequeñito, pero tiene un par de escenas muy bien hechas. Es un gran tipo y actor.

Es una cinta muy seria. Mucho. No sólo por el tema que toca, si no por la manera de afrontarlo en todo momento. No rehuye las escenas duras, pero no se recrea en ellas, las cuenta con honestidad. De hecho, la cinta tiene un grado excelso de honestidad en todo momento.


Quiero destacar también la partitura de Howard Shore. Excelente y que remarca los momentos de más tensión, o de liberación de la misma (por ejemplo, el día de la publicación del reportaje y los teléfonos) de manera excelente. Este compositor, que tiene obras excelsas, cada día me gusta más. 

En fin, "Spotlight" es un canto y homenaje al periodismo de verdad, al honesto, al de investigación. A ese qué ha desaparecido en nuestro país. A ese que cada día es más necesario pero que pocos periodistas se atreven a hacerlo. Algunos porque son muy malos, y otros, los buenos, porque no les dejan. Y de nuevo, el asco que sentía por la iglesia católica se ha multiplicado por mil. Ganas de vomitar. Odio a esa secta que cada día está más alejada de la realidad. Cuanta falta hacen películas como "Spotlight" para denunciar sus abusos.

lunes, marzo 07, 2016

Ex Machina

Si a estas alturas no he dejado clara mi admiración y gusto por la Ciencia Ficción, estoy haciendo algo mal en este blog. El género por excelencia que devoro en libros y películas (aunque no el único como queda demostrado) que permite contar las historias más inverosímiles pero a la vez hablar de muchas cosas humanas, interesantes y del día a día. Eso es "Ex Machina". Una muy buena película sobre la inteligencia artificial y lo que nos hace humanos, contado en un cuento sobre robots y personas.

Lo primero que destaca "Ex Machina" es lo austero de su presentación y formato. Sólo cuatro actores en un escenario muy reducido. Mucho. Salvo por los escenarios iniciales con unos paisajes excelentes, todo trascurre entre 4 paredes. Bien podría ser, si no llega a convertirse pronto, en una obra de teatro. Pero la sencillez de este planteamiento esconde un trasfondo muy profundo. Ya que el argumento central es que Caleb (Domhnall Gleeson) realice la prueba de Turing a un robot fabricado por su jefe, el magnate Nathan (Oscar Isaac). La idea es que Caleb compruebe y determine si AVA (Alicia Vikander) tiene inteligencia propia, si es capaz de pasar por una persona.

La cinta trascurre en apenas 7 días. La acción está muy concentrada y los diálogos son la pieza base sobre la que gira todo. Eso si, apoyados en unos EXCELENTES EFECTOS ESPECIALES. De hecho, respondiendo a la pregunta de lo que nos hace humanos, parte de ello versa sobre la apariencia. AVA juega con su cuerpo (semitrasparente que deja ver los componentes electrónicos) tapándolo con ropa para parecer más humano, o no. Incluso en una escena preciosa, desnudándose, con un alto contenido sexual, pese a lo que vemos finalmente es un robot. Magistral.

El trabajo de los cuatro actores, sobre todo los tres principales es excepcional. La Vikander destaca en la presentación de una humanoide que tiene que demostrar que sus sentimientos, que su comportamiento es inteligente, a la vez que lucha con un cuerpo electrónico. Ver moverse a Alicia Vikander como un robot aún cuando está cubierta por ropas y peluca que la hacen humana a la vista es impresionante. Y al revés. Verla comportarse, amar, sufrir, llorar, dialogar como una humana cuando percibes que es un robot es desconcertante. Un trabajo magnífico el suyo.

Además de los dos actores masculinos que tienen unos duelos en forma de diálogos muy duros. Incluso hay momentos en que dudas de quienes son los humanos entre ellos dos (la película tiene una escena dura en este sentido). Actores que no son de primera plana (aunque ambos actores masculinos han salido en la última de Star Wars) pero que hacen un trabajo excelso. Magnífico.
 

Además la cinta tiene una componente geek. Se habla del test de Turing, de programación, de inteligencia artificial y de muchas otras cosas interesantes. Toda la presentación tiene un componente futurista muy bien montado. No hacen falta explicaciones grandiosas sobre el cerebro de AVA, no. Ni sobre la tecnología que permite ese cuerpo artificial, etc. Todo encaja como un guante.

En fin, hay muchas más cosas que contar de la cinta, pero lo mejor es que vayáis a verla. Merece mucho la pena. Sencilla, pero dura y sin concesiones. Directa a hablar de cuestiones trascendentales, de engañar, de sufrir y sobre todo, de pasar casi dos horas pegado a la pantalla queriendo saber que pasa con AVA. Y sobre todo, ¿es inteligente o sólo es una estupenda programación?....

jueves, marzo 03, 2016

Los Crímenes del Monograma

Desde la publicación de su primera obra en 1920, Agatha Christie escribió treinta y tres novelas, dos obras de teatro y más de cincuenta historias breves con el personaje de Hércules Poirot. Sin embargo, la propio autora decidió "acabar" con él. Y hasta ahora, nunca hemos podido disfrutar del enigmático y peculiar detective belga. Ahora, por primera vez, los albaceas de su legado han aprobado la creación una nueva novela protagonizada por el personaje más querido de la Dama del Crimen. Y la verdad, ES QUE MERECE LA PENA de principio a fin. Es una novela buenísima, y sobre todo, la podría haber escrito la mismísima Agatha Christie.

El argumento de "Los Crímenes del Monograma" es: "Londres, 1929. Hércules Poirot está cenando en el café Pleasant cuando una mujer irrumpe en el local y le confía que alguien está a punto de matarla. Le ruega que no investigue, pues con su muerte, dice, se habrá hecho justicia.Unas horas más tarde, tres personas son asesinadas en un elegante hotel londinense. Poirot no puede evitar involucrarse en el caso, pero, mientras él se esfuerza en ordenar todas las piezas, el asesino se prepara para volver a matar".

Lo mejor que puedo decir del libro es que engancha desde la primera página como lo hacen las novelas de Agatha. Y ese es el segundo argumento que esgrimo, la trama que ha creado Sophie Hannah es adictiva, intrigante y sobre todo, constituye un desafío para el genial Hercules Poirot. Es un puzzle diabólico e inteligente y que encaja como un guante en las historias del detective. Es decir, lo que se llama "canon de libro".


Además Sophie Hannah destila un amor por las historias de Agatha que se palpa en cada uno de los párrafos. Sophie quiere al personaje de Poitor, ama la manera en que la señora Chritie nos contaba las historias y eso se nota al escribir. "Los Crímenes del Monograma" ponen a Poirot frente a una situación imposible, como ocurría en las historias de Agatha Christie.

En fin, un libro que he disfrutado mucho. Mi amor por Agatha Christie y el personaje queda intacto al leer a Sophie Hannah. La novela está muy bien escrita y es una delicia. Qué más se puede pedir.