lunes, octubre 30, 2006

La Carta Esférica

Como dije en otra entrada, he tenido que leerme "La Carta Esférica". Es sabido que Arturo Pérez Reverte no es santo de mi devoción como persona. Me parece un tío egocéntrico, majadero, radical con sus opiniones y que se cree estar por encima del bien y del mal, desde su columna de El País (cual Sarumán en su torre blanca). Cada vez que le léo (en plan masoquista) y trata de convencernos que sus tesis sobre la vida y la política están por encima de toda duda, con su superioridad y su verborrea clara y directa (y bastante insultante por cierto) más claro me queda que este hombre tiene un problema de relaciones personales..y que no le aguanta ni su perro.

Pero también reconozco, que no siendo un gran escritor y encajando en el perfíl de "Best Sellero", sus libros se pueden leer con fruicción, sobre todo los que hablan más del pasado que del presente. He leído "El Maestro de Esgrima" (floja); "La Tabla de Flandes" (pasable); "El Club Dumas" (buena en la parte "Dumas" no en la actual); "La Sombra del Águila" (muy buena); "Territorio Comanche" (mala, Arturo en su salsa: maniqueista, hipócrita y yo tengo la verdad absoluta sobre el conflicto. Mala de solemnidad) y he comprado toda la saga de "Alatriste" (mucho antes de la película, y la historia literaria mezclada con historia real está muy bien).

La última que he leído, por imposición propia, ha sido "La Carta Esférica". Es una historia, de nuevo, que mezcla realidad pasada con ficción en el presente. Un barco hundido con tesoros coloniales de los jesuitas. Con una enigmática mujer, un marinero varado en tierra, un mafioso busca-tesoros, etc... He de reconocer, que si no hubiera sido por mi esperiencia personal para con el rodaje de la película, el haber conocido Cartagena y alrededores (que está descrita de una manera preciosa en el libro) y porque no veía a Tanger Soto sino a Aitana Sanchez Gijón, no veía a Coy sino a Carmelo Gómez, y me imaginaba el Carpanta como el barco que ví en el rodaje, el libro no valdría nada. La historia es bastante sosa, no hay química entre el personaje de él y el de ella. Él es tan basto y básico como lo es Arturo Pérez Reverte y ella no cuaja en su personaje. Él único personaje digno, es el malo..y El Mar.

En fins, yo no la recomendaría.....Ahora me voy a embarcar en la lectura de "El Banquero de Dios" de la Editorial Algar. Un libro que me viene muy recomendado que seguro a más de uno le gustará. Os dejo la reseña de la Editorial: El banquero de Dios nos presenta un mundo turbulento del que deben ser eliminados quienes se atreven a quebrantar la ley del silencio. Su autor mezcla con pericia ficción y realidad para plantearnos preguntas inquietantes y de gran trascendencia. Un ejemplo: ¿el atentado contra el papa Juan Pablo II en 1981 fue un intento de asesinato o una advertencia al estilo mafioso?

En Bilbao lo podéis encontrar en: Librería Tintas, calle Alameda Sanmamés, 40, Librería Tintas, calle general Concha 10 o Librería Elkar.

La Increíble pero cierta historia de Caperucita Roja

La otra película del fin de semana ha sido Hoodwinked! Una cinta de animación cachonda y socarrona, con números musicales muy al estilo de Shrek y compañía. "La Increíble pero cierta historia de Caperucita Roja" cuenta, como el ávido lector ya habrá adivinado, el cuento de Tacirupeca*.

Lo increíble o novedoso del cuento, que no es contarlo con animación, es la versión que se nos cuenta. Todos conocemos el cuento (¡¡ que levente la mano quien no lo conozca !!) y sabemos que Caperucita, La abuela, el Lobo y el leñador acaban en casa de la abuelita a tortas....pero...¿Que pasó antes? ¿Cómo veía cada personaje la historia? Eso es lo que cuenta Hoodwinked! (permítanme que use el título original que es algo más manejable). La policía del bosque no sabe lo que ha pasado y decide interrogar a los 4 protagonistas...y lo que presenciamos es la narración de cada uno de ellos.

Me ha parecido genial esta parte de la cinta. Las 4 historias, que se cruzan (obviamente) son cachondas y muy diferentes. La de Caperu (si si..he escrito Caperu..que es una Caperucita muy moderna) es un canto a la desesperación por no hacer nada diferente, la de El Lobo..pues ...bueno mejor no la cuento que la destripo. Pero cada historia es muy diferente, pese a lo que tienen de nexo de unión.

Adicionalmente hay una historia, un thriller, pues en el bosque ha habido una serie de robos, que obviamente están relacionados con nuestros personajes. Hasta ahí, estaría bien, pero el problema de Hoodwinked! viene cuando UNA VEZ RESUELTO el tema de las 4 historia, la película sigue con la trama del robo..ahí, que dejamos, abandonamos y olvidamos el cuento de Caperu, la cinta decae mucho, muy mucho. No voy a contar, obviamente, como acaba, pero esa parte final es lo peor, sin duda de Hoodwinked!.

En el apartado técnico, la cinta está muy pero que muy bien. Yo la he visto con un DVDRip traído por las micro corrientes de internet, pero aún así la calidad de la animación es increíble. Los números musicales son un poco "malos" y podrían suprimierse, EXCEPTO el del carnero..GENIAL ...tengo debilidad por los carneros (Parton dedicated) pero este es genial. De todas formas no es un lastre grande, pues ningún número va más allá de los 2 minutos..quizá menos.

He de decir, que el doblaje está muy bien. Caperu es Leonor Watling, la abuela es Amparo Baró, y ambas lo hacen muy bien. Eso sí, en versión original tiene que ser la ostia, pues Anne Hathaway, Glenn Close James Belushi, etc...Si pueden, véanla en VOS.

Otro aspecto destacable, es que no recurre a parodiar a otras películas (defecto flagrante en Shrek y sucesivas) sino que critica (con cada historia) aspectos socio-políticos. Ese Leñador Austríaco que quiere ser actor y empieza haciendo de "Hércules" sin apenas saber hablar el idioma (¿les suena a alguien?), el periodista que hace lo que sea (incluso disfrazarse) por una noticia, la corporación EUROPEA que ayuda a los malos, etc.... Es destacable por lo acertado de la idea.

En fins, una cinta de animación cachonda con buenos diálogos y bien hecha, agradable para pasar el rato y que nos desvela una nueva visión del cuento de Caperucita Roja. Pena de un final soso y manido...que sobraba.

Hoodwinked!
Puntuación --> 6/10

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Tacirupeca, tacirupeca,
dedon vas por el quebos.
¡¡¡ ñoco !!! un bolo que blaha !!!!

Primicia

Así se titula la nueva película de Woody Allen. Scoop es la entraga anual del genio de New York. Scoop no es la mejor cinta de Allen, ni mucho menos, y deja bien claro el lento devenir que lleva el anciano Allen..pero sin duda, es de lo mejorcito que hay actualmente en las carteleras..y muchos directores actuales no llegarán a rodar nunca, nada semejante.

Allen vuelve a la comedia. Tras un triller lleno de tensión como "Match Point", Allen vuelve a la comedia de situación y diálogos que tanto le gusta. Con un guión (as usual de factura propia) muy sencillo, Allen nos deja una nueva cinta llena de diálogos socarrones y situaciones imposibles.

"Scoop" cuenta la historia de una aprendiz de periodista que se vé envuelta en una pista sobre un asesino múltiple, del cual se acabará enamorando. Aquí Allen se reserva un papel cómico casi secundario frente a la preciosa, bellísima y encantadora Scarlett Johansson, y el guapo y sobrio (cuando no está envuelto en un traje negro ajustado) Hugh Jackman. Allen es el contra-punto a los personajes serios y de su personaje saldrá la matoría de escenas cómicas, reservando al resto, el peso "serio" de la cinta.

"Scoop" como decía no es la mejor de Allen, pero tiene, para bien y para mal, todas sus virtudes. Escondiendo en un thriller (aunque se ve a la legua que no lo es) una comedia "de la casa", esta carece de un acabado redondo..por lo absurdo del final y por la manera en qu el espectador se entera de todo. Quitando estos dos defectos (grandes, a mi pesar), la cinta tiene, como decía, las virtudes, a saber:
- Grandes diálogos, muy grandes, con frases lapidarias de Allen: "Yo me críe en las enseñanzas judías, ahora soy narcisista"...."Eso me recuerda a mi entrada en Mercedes. - ¿formas parte del consejo de administración?-. No, me refería a mi primera mujer" ..etc..
- Situaciones que no deberían ser cómicas, pero que Allen las convierte en una fuente inagotable de risa, como esa barca hacia el más allá, un asesinato, un ahogamiento, etc.....

En fins, una cinta genial para lo que se mueve en la cartelera, realizada por un "viejo" (con todo el cariño) Allen, que ya no tiene tanta chispa ni genialidad para redondear sus películas, pero que siempre son una delicia ver en el Cine. Además, sus sesiones nunca estarán plagadas de quinceañeros ávidos de molestar con el móvil, o patanes que sino hay 15 explosiones por minuto, se aburren. Sus sesiones están llenas de carcajadas limpias y sinceras.

Puntuación:
Scoop --> 7/10

jueves, octubre 26, 2006

Heroes

Esto de las series "estadounidenses" es la leche. Antes nos llegaban con cuenta gotas, y ahora, nos arrasan sin remisión. Echando la vista atrás, series made in USA ha habido muchas (joder..casi todas) y la calidad de estas frente a las nacionales es incuestionable..pero ojo, hay mucho bodriete por ahí. Desde Fama, El Gran Héroe Americano, EL Coche Fantástico, McGuiver, Ally McBeal, ER, CSI, Lost, ....etc.. Si..y muchas más que me dejo.

Pues bien, tras haber usado las alforjas de la mula para recordar las dos primeras de la lista, desde hace más de un año, estoy enganchado a Perdidos/Lost. Es la leche, además no soy el único, pues en la oficina lo estamos varios...Pero no es de Lost de lo que quería hablar..sino de otra serie más moderna. El otro día, en la ofi circuló un email con las series que se nos echan encima. Título y resumen del argumento, pero era lo suficiente para destacar alguna. El gran Jagoba (uno de los dos gran Jagobas :-P) comentó que "Heroes" (leído jirous :) ) tenía buena pinta. Con sus palabras me bastó (tiene buen criterio para las series y las melodías de los móviles jejeje). A los torrentes de internet le pedí los 4 primeros capítulos (of course, en VOS) y he comenzado con el piloto.

"Genesis" se llama. La serie trata de personas normales, que de pronto, descubren que tienes unas cualidades especiales, poderes, o super-poderes. Son gente como tu y como yo, que de repente cree que puede volar, o adivinar el futuro..o que se yo. La serie, plantea como sería sus vidas y sobre todo que podrían hacer con ellas.

Con una estética muy parecida a Perdidos, pero quizá con más pausa que esta presenta una visión diferente de los héroes. Se nutre de las únicas buenas visiones que hay sobre estos, comics del inigualable Frank Miller, algunas pinceladas de Sam Raimi y su Spiderman, pero sobre todo de M Night Shyamalan y su "El Protegido" (by the way, su última película es una mierda :-P). Parece que va a centrarse en los problemas, dudas y trastornos que causa ser diferente, sobre todo, si encima puedes salvar al mundo.

Por tanto, es una muy buena presentación de una serie, los personajes están muy bien dibujados y las dosis de suspense son pocas y racionadas, así como los efectos de presentar "los poderes". Hay malo y todo en este piloto y deja prever una buena serie...veremos si efectivamente es cierto, o es un bluff cualquiera estilo "House"

Más info: Heroes-Spain

De cine y libros...

Estar pasando un fin de semana lejos de casa es algo que entra en mis planes habituales... Ya se sabe, tomo la bala negra (por si alguien no lo sabe, poseo un Ford Scorpio último modelo de más de 140 CV..negro) y acabamos lejos de casa. Uno de esos fines de semana largos acabamos (y eso es otra historia) durmiendo en La Manga del Mar Menor. Por la mañana, en el hotel, me encuentro con una nota de rodaje: Día 14 del rodaje de "La Carta Esférica"....Increíble, andan por aquí rodando una peli....Sin más.

Ese día lo pasamos en Cartagena. Preciosa, muy bonita, merece la pena visitarla. Con sus calles estrellas, su puerto deportivo, su base militar, su puerto pesquero y su industria pesada...Pero con un encanto de ciudad abierta al mar y al mundo impresionantes. Pues bien, paseando por el puerto, nos dimos de bruces contra una serie de caravanes de Cine. Catering, sonido, luces, y una dedicada a maquillaje y peliquería. Al principio no me acordé de la nota de rodaje, hasta que vi a Aitana Sanchez Gijón. En realidad vi su imagen reflejada en un espejo. A menos de 1 metro, y ella de espaldas a mí. Pero la vi comosi estuviera frentre a ella. Fue sólo un segundo, pues no dejé de caminar, y, de bruces, casi me estampo contra Imanol Uribe. Joder..si está aquí toda la "troupe". Efectivamente, antes habíamos visto a Javier Aguirresarobe buscando localizaciones...todo cuadra, estos están aquí rodando la peli.

El magnetismo que siento hacia el Cine, se acrecentó. No pude reprimir el seguir el rodaje, y pasamos casi 5 horas largas viendo como rodaban dos escenas. Una por la tarde, y otra por la noche. Una subiendo a un barco (supongo que el Carpanta del libro) y otra en el Café (supongo que una escena inicial de libro). Por allí aparecieron Carmelo Gómez, el director, todo el equipo, y de nuevo, por supuesto, Aitana. En la primera escena, con ropa "informal", en la segunda mucho más elegante. Vimos en directo como se rueda, con los avatares, dimes y diretes del directo, de los extras, de los actores olvidando el papel (Aitana arruinó varias repeticiones por dejarse, por ejemplo, olvidada una chaqueta....), de los actores haciendo el payaso (mención especial a Carmelo, que hacía el tonto con dos gintonics en la mano antes de rodas la misma escena por vigesimonovena vez)...etc...

Pues bien..me enganchó. Fue increíble, sentirse público del rodaje y bueno..espero que salgamos en el "making of" pues chupamos cámara de la "pava" que lo hacía.....

¿¿¿...ahh y todo esto ??? Así claro..venía a colación de que, por supuesto, tras esto, he tenido que leerme el dichoso libro de Arturo Perez Reverte...y de eso quería hablar..pero ...bueno..en otro momento :)

miércoles, octubre 25, 2006

Millon Dollar Baby

09/02/2005....
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Una vez, a raíz de la obra maestra que es "Porco Rosso" dije que la poesía es una cosa rara ya que aparece donde menos te lo esperas. Pues bien, sabía que "Millon Dolar Baby" podía ser una buena pinícula, pero no me esperaba que fuese una puta obra maestra, que fuese pura poesía y puro sentimiento. Hace 4 días que fui a ver "Million Dollar Baby" y salí flotando del cine. Estaba en tal estado de shock que decidí esperar hasta hoy para escribir, por si la sensación había desaparecido...pero no, aún sigue ahí.

Con el logo de la Warner en blanco y negro, y el sonido de una guitarra acústica que nos recuerda poderosamente el bello tema principal de "Sin Perdón", arranca la última pinícula del clásico entre los clásicos del cine norteamericano. Emocionante, muy bella (que nadie piense que esto es simplemente una pinícula de boxeo, porque no lo es, no es un "Rocky" femenino ni similar), y con la cadencia y el poso de una solidez narrativa definitivamente perdida, Eastwood nos entrega la mejor pinícula de su carrera, tras (o junto a, quizá) "Sin Perdón", para ello además cuenta con su viejo compinche, Morgan Freeman (que tiene un papel, con voz en off incluída, relativamente similar al de "Cadena perpetua") y con una arrasadora Hilary Swank (se me cae la baba), que está inconmensurable, como mujer trabajadora que lleva 20 años sirviendo mesas y ganando malas propinas a la búsqueda desesperada de una última oportunidad (no sólo económica), esta vez de la mano del boxeo.

Tres actorazos, con tres papeles primorosamente escritos, que literalmente bordan sus interpretaciones, la química entre ellos traspasa literalmente la pantalla. Ahora me pregunto si existe algún actor que pueda demostrar un mayor "feedback" con sus "partenaires" que Clint Eastwood?. Yo ya no lo conozco.

El guión de Paul Haggis (que también coproduce la pinícula) está basado en historias de F.X. Toole, que a tenor de lo visto en la pinícula deben de guardar mucha sintonía con el espíritu, personajes, cualidades e inquietudes humanas y humanistas, etc., que ha venido desarrollando Eastwood en una parte de su filmografía como director.

El equipo habitual de Malpaso luce de primera, el veterano Henry Bumstead convierte el gimnasio en un personaje más (Morgan Freeman de hecho tiene su habitación, con cama incluída en él), Joel Cox realiza un montaje de verdadero artesano, y el director de fotografía Tom Stern (que debutara con Clint, en la anterior "Mystic River") está muchísimo mejor, usando siempre amplias zonas de sombras donde los personajes se ocultan, o esconden parcialmente sus rostros, muy en la tradición del cine negro clásico, sólo que en color; por su parte el propio Eastwood compone la música, apoyado esta vez por Lennie Niehaus (que vuelve a incorporarse a Malpaso) ocupándose de las orquestaciones. Dos horas y cuarto de una vibrante y hermosa rareza, de un tipo de cine que se nos va y que probablemente desaparecerá cuando lo haga este veterano de 75 años, que no muestra en "Million Dollar Baby" el menor síntoma de senectud, chochez, encastillamiento de espaldas al mundo y la sociedad actual, dimisión ideológica y artística o agotamiento.

Aunque es fácil decirlo viendo la pinícula, y viendo cómo lo ha hecho Eastwood, ahora me parece imposible imaginar otro director para "Million Dollar Baby" que el Eastwood actual, o sea el setentón, tal vez quizá el Huston que rodó "Los muertos" y "Fat City", cineastas de esa cuerda, y desde luego crepusculares, que no chochos, que hay una gran diferencia. Estoy absolutamente seguro de que al final del siglo XXI, cuando exista una asignatura OBLIGATORIA en las escuelas sobre el séptimo arte, Clint Eastwood merecerá un capitulo entero para analizar la evolución cinematográfica de este hombre que comenzó protagonizando "spaghetti/westerns"...

En esta pinícula, nos ha vuelto a demostrar su habilidad para explicarnos una historia que podría ser real, y que si nos la tratara de explicar cualquier otra persona, no pasaría de la sección de "las cosas de la vida" del Periódico; conduce el ritmo argumental del film de una manera lenta, poética, pero eficaz, para llevarnos a un clímax final tan abrumador, que uno sale de la proyección recordando, escena tras escena toda esta maravillosa secuencia final. En definitiva, con "Mystic River" parecía que ya nos lo había explicado todo, pero el viejo Clint tiene todavía muchas "balas en su recamara"...

La manera que Clint hace la dirección del cine que vemos en "Millon" es sublime, dotando de personalidad a la pinícula. Pero no puedo decir nada "sensato" sobre "Million Dollar Baby". Cada plano, cada ambiente, cada textura es magia. Cada escena te sumerge más y más en la historia y en los personajes, cargando la tensión emocional con pulso de cirujano hasta soltarla en el momento exacto. Ni un segundo antes, ni un segundo después.

La narración se desliza a través de tus ojos y oídos, suave como un guante, sin una escena forzada, y con un tempo cuidadosamente medido. Empiezas a ver la pinícula, arrullado por el ritmo suave de la misma pero al mismo tiempo preguntándote de qué va a aquello... y de repente, ¡zas!, te das cuenta de que estás completamente atrapado, de que Eastwood ha conseguido que se establezca un vínculo entre tu persona física, real, de la butaca y los personajes de ficción de la pinícula, que va más allá de lo normal, que es casi sobrenatural. Cuando la pinícula acaba, cerrándose sobre sí misma y dotando de sentido a cualquier detalle que aún se te escapara, se encienden las luces y te levantas para irte, y en ese preciso momento tienes la certeza de haber visto una OBRA ABSOLUTAMENTE MAESTRA. Pero la atracción de la que hablo no termina ahí; permanece contigo durante todo el camino de regreso a casa, y mucho más allá.
Esa noche, al irme a la cama, me costó seriamente conciliar el sueño, porque la fuerza de las imágenes de "Million Dollar Baby" me asaltaba, invadía mis pensamientos y no se marchaba de mi cabeza por más que tratara de relajarme.

Una penúltima recomendación, no leáis nada (más) de la pinícula, id a verla con la menor información posible, hay un importante giro de la trama en el tercer acto, que os puede destrozar la pinícula si lo sabéis. Y la última recomendación es que nadie se la pierda cuando la estrenen, aventuro que será uno de los títulos USA más grandes de 2005.

En fin, el Cine existe por y para esto..por y para "Millon Dolar Baby"

Mystic River

del 28/10/2003....
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Quizá mi admiración por Clint Eastwood se deba a su tenacidad. Este vetusto hombre de Cine (tiene 73 años y 59 pinículas como actor y 26 como director; que nadie lo olvide) empezó con 25 años. Sus primeros papeles no eran gran cosa, e incluso se le dio mucha cera por hacer de Harry "Dirty" Callahan. Sin embargo había algo único, personal y mágico en todas y cada una de sus interpretaciones, y algo más, se apreciaba que el bueno del Sr. Eastwood (léase con voz de Marty McFly tatarabuelo) miraba algo más allá. Será por su arrojo y tesón, y la estricta observación de las reglas de este mundo del Cine, atesorando experiencias que cuando en 1971 se lanzó a dirigir su primera pinícula ("Escalofrío en la noche") ya se veía por donde iba. Luego vendrían cintas como "Ruta Suicida" (que no hace falta ser El Dirigido para apreciar ciertas dotes) y más tarde "Bird", luego "Cazador..", luego nos regaló la magnífica y perfecta "Sin Perdón", "Un Mundo Perfecto", "Los Puentes...", "Poder Absoluto" (que contiene un travelling inicial en el museo IMPRESIONANTE), "Medianoche en el jardín del bien y del mal" (la que para mí es una maravilla desconocida), la fallida "Deuda de Sangre" y ahora, un año después, nos ha dejado una obra maestra sin paliativos, esta "Mystic River".

Al tener el placer de contemplar ESTA MARAVILLA, UN VERDADERO MANJAR PARA EL CINÉFILO, especialmente ahora en que los cross-over de personajes de terror o cómic marcan la pauta de la comercialidad, y por ende, de lo que se estrena, flota sobre su última pinícula la sensación de que el estilo de Eastwood dirigiendo cine ha conseguido alcanzar la cima, y que su propia interpretación de los géneros que toca no puede dar más de sí, pero con el astuto Eastwood nunca se sabe si aún es capaz de dar otra vuelta de tuerca más y podrá encontrar tesoros resplandecientes donde otros sólo ven basura, hallazgos de originalidad donde la mayoría encuentra tedio e inteligencia donde los mediocres se recrean en su estupidez. Es posible que "Mystic River" sea la mejor pinícula que Eastwood ha dirigido en toda su carrera y que nunca logre superarla, pero al autor de "Bird", "Cazador blanco, corazón negro", "Poder absoluto" o la inmensa "Sin perdón", por sólo citar cuatro ejemplos de entre los anteriores, se ha ganado el derecho (si es que no se lo había ganado ya con tan sólo estas cuatro obras maestras) a entrar en el panteón de los más grandes del cine, ahora sí, tengo un nuevo dios detrás de las cámaras.

"Mystic River" es una cinta CREPUSCULAR en la cima de una carrera. Abandonado el género de Clint por excelencia (el Western; cerrado de manera INALCANZABLE, PERFECTA con "Sin Perdón") se vuelca (una vez más) en su segundo y amado género, el Thriller policiaco al que Eastwood le ha restado importancia al hecho policiaco en sí para dotar de mayor bagaje de sentimientos y emociones que nunca. Con una factura visual perfecta (mejorando la de "Poder Absoluto"), un guión impecable, una dirección de actores encomiable, seis MAGNÍFICAS interpretaciones y una dirección tras la cámara BELLÍSIMA, Eastwood cierra, de nuevo, un género a su manera. Eso sí, sin abandonar las raíces de su forma de hacer Cine, eso que decía yo que atesoró durante muchos años, pues "Mystic" contiene los mismos ingredientes, HONESTIDAD, ARROJO, FUERZA, DRAMATISMO, y sin duda alguna, nada de trucos y engaños fáciles, el espectador obtendrá lo que quiera sacar de la cinta, pues esta nos muestra las cosas con el alma de Clint, pero nosotros sacamos conclusiones. "Mystic River" habla de muchas cosas con el estilo de Clint. Es acojonante lo redonda que resulta la historia, las cientos de miles de referencias que hace durante el metraje Eastwood a temas que otros no querrían ni mentar. Hay un paralelismo entre las vidas de los personajes, y como intercambian los sufrimientos y las condenas, para al final, encontrar en el río esa redención..o quizá no. La pena de muerte, lo importante de las decisiones pequeñas, la traición, la lealtad, la mentira, la confianza son tratadas de manera nada discreta, con una sencillez y un sentimiento increíbles.

"MYSTIC RIVER" ES UNA PINÍCULA REDONDA, PERFECTA, MARAVILLOSA SE MIRE POR DONDE SE MIRE, PROFUNDA, ENTRETENIDA, PERO SOBRE TODO ES UNA OBRA ESCRITA CON LA CABEZA Y DIRIGIDA CON EL ALMA. En manos de cualquier otro, las piezas perfectamente engarzadas de este guión de altura se desmoronarían ante cualquier falta de precisión en su puesta en escena, ante cualquier desliz cometido por unos ojos peor entrenados que los de Eastwood, y todo acabaría en el fango en lugar de elevarse y elevarnos de la manera que lo hace. Eastwood no sólo es capaz de entender este material para trascenderlo sin aburrir a nadie (salvo a los que se aburren si no ven disparos en lugar de miradas, explosiones en lugar de personajes y trucos de cámara en vez de una mirada limpia y honesta) sino que también es capaz de manejar a unos actores maravillosos para que den lo mejor de sí mismos sin esconderse detrás de ningún parapeto interpretativo, para que salten sin red hasta el fondo de su personaje confiando tan solo en su director y en su propio talento conscientes, eso sí, de que quien falle se mata en el intento, porque Eastwood les ayuda pero no les engaña, no les ofrece esquinas fotográficas por las que escaparse ni trucos de montaje por los que esquivar una mirada engañosa, un gesto a destiempo, un error de cálculo. Eastwood era consciente de que los actores tenían que sostener el tinglado y no ha dudado en elegir a los mejores, porque además sabía que una vez que tuviera a uno, no podía embarcar a otro de menor categoría a su lado sin que la mesa cojease, razón por la cual la pinícula no tiene ningún dueño que destaque sobre el resto salvo el que el propio Eastwood quiere lograr en cada escena, logrando con su maestría situar el nivel de presencia de cada personaje de acuerdo a sus intenciones en cada momento, subiendo a unos y bajando a otros según la intensidad que precise para luego situarles a la misma altura o invertir su importancia, con lo que consigue que todo el reparto funcione como una orquesta, apartándose cuando lo requiere el momento y ocupando luego su lugar exacto para conseguir la máxima coherencia interna a cada escena y que la pinícula funcione como una máquina perfectamente engrasada.

Anticipemos que estamos ante una historia dura, y, de nuevo, en el mejor sentido de la palabra, madura. Resulta reconfortante que inundados por un cine hecho por y para quinceañeros descubramos una historia adulta (es increíble que la edad media de la sala fuera más de 30 años), deliciosamente rodada y magistralmente interpretada. De "Mystic River" destaca la fuerza que Eastwood le da a los personajes. Las tres interpretaciones principales son de ESCÁNDALO. Penn está perfecto (al que ya deberían estar mandando el Oscar por UPS), Robbins indaga en una personalidad compleja y atormentada como nadie, pero Bacon compone un personaje increíble, cuidado por el propio director, dotándole de momentos increíbles. Especialmente Bacon que lleva, en teoría, el papel más gris del reparto y está descomunal, la mayoría de las veces simplemente dando un recital de cómo se escucha a otro actor en pantalla, no simplemente con la mente en blanco y los ojos vidriosos, o intentan recordar el pie que da entrada a tu frase. Clint viendo perfectamente lo que tiene delante, mima a Bacon, componiendo planos donde lo mete en el encuadre aunque sólo esté escuchando (como la charla en la cafetería del Tanatorio, momento de tremendo impacto dramático, donde Bacon con dos frases y media y sólo escuchando, se merienda a un actorazo como Sean Penn). Los tres por si mismos conforman el armazón de la cinta, pero es que las féminas, tanto Gay Harden como Linney (estupenda última escena donde hace de "Lady Macbeth") están geniales y sacan oro de sus personajes y hasta Fishburne demuestra que hay vida fuera del insulso Morfeo. Poco más se puede añadir, el trabajo actoral es IMPECABLE Y PERFECTO, no sólo por el talento innato de ellos, sino también porque el director también cuenta.

De todas formas corrige el error de hacer que sus protagonistas verbalicen las tesis del autor (aunque sea sutilmente y como de pasada) como hacía en "Sin Perdón", cuando William Munny, mirando al horizonte y pasando una botella de whisky (como el que NO quiere la cosa), discurseaba de lo lindo (Clint, como director, por medio de Clint como actor, por medio de William Munny) sobre la herencia de una vida violenta, con el aprendiz de pistolero, hundido, y lloriqueante, tras su primer asesinato. En "Mystic River" no hay nada de eso, y Clint deja que el espectador por sí mismo vaya sacando sus conclusiones, en un registro mucho más complejo, que amplifica, extiende y redimensiona su temática habitual (la capacidad imparable de destrucción y extensión, gangrena moral, y traumas incurables que arroja la violencia en un asfixiante, insoportable e "invivible" universo "gris boca de lobo", donde todos, incluido Robbins, su numerito con el pobre hombre que se divierte con un chapero, es de juzgado de guardia, son verdugos y víctimas). Una sociedad donde habría que irse a buscar con pinzas entre algunos niños (no todos evidentemente, visto lo visto), por ejemplo los protagonistas antes del detonante fundacional de la tragedia, para encontrar personajes sin una mácula, de ese cáncer que está en la sociedad donde viven y que en muchos casos los terminará afectando a ellos también, y matándolos a la larga. Acostumbrados a diablillos que pasan de un cuerpo a otro por el contacto, o a virus mortales que se expanden por el aire, a buena parte de los espectadores les debe de sonar a chino eso de que haya algo invisible flotando en el aire, que a la larga los acabará matando de una forma u otra (muertos en vida, como esos "Vampiros" de Carpenter, referencia nada gratuita a otro cineasta de raza incombustible, como John Carpenter), pero ese "algo" está pegado a nuestros huesos y nuestra carne, pegado a cada neurona de nuestro cerebro, alimentado desde que nacimos por una sociedad, una cultura, una forma de vida, unas imágenes e iconos referenciales y educativos, que nos impide eliminarla si no es arrancándonos el cerebro y lavando el alma en unos ríos que ya no lavan nada, pues están repletos de muertos, y de fantasmas del pasado. La tesis, el subtexto, el fondo dramático y ético de la pinícula es ciertamente acojonante por su negrura y pesimismo, y por la fiereza (sutileza dramática y elegancia cinematográfica) con que arroja a la pantalla lo que casi nadie quiere afrontar realmente cuando se debaten (política, institucional, educativa, culturalmente, etc) los problemas que tenemos en las sociedades que hemos creado. Clint no echa ni un sólo balón fuera, COGE A LA BESTIA POR LAS PELOTAS y te la pone en la pantalla bajo los focos, pero cuando la pinícula acaba, te das cuenta, con un escalofrío, que lo que realmente te había puesto era simplemente un espejo.

Hay en "Mystic River" muchas escenas para el disfrute y el recuerdo cinéfilo. Toda la escena inicial de la tragedia está contada con una franqueza de imágenes y un ritmo excepcional, encadenada soberbiamente con la presencia de Robbins, y su gorra. Aquél día en el que se monta en el coche de pequeño no se olvidará nunca, ni siquiera al espectador, y años más tarde, volverá a subirse a un coche en la parte de atrás, con dos hombres (que le harán daño) y mirara hacía atrás, como mirando por última vez a lo que deja atrás. La escena del cadáver de la chica, es, sencillamente espeluznante. El dolor de Penn, unida a la fuerza visual que Eastwood dota con la cámara cenital, y Bacon que lo dice todo con los gestos, me puso la piel de gallina. Las referencias a los lobos y las pesadillas, a las almas en pena y no muertas como los Vampiros (de John Carpenter nada menos, todo un cable de Eastwood) son acongojantes y acojonantes. El dolor y la lucha de Robbins por lo que ha hecho (y no por lo que creen otros que ha hecho) es demencial. Penn tiene que vivir con su vida pasada en la cárcel (que Fishburne no preguntaba en vano en el tanatorio) y eso le hace convertirse en el rey del barrio, y su mujer, su 'Lady Macbeth' lo deja bien claro. Bacon tiene que lidiar con una vida sin sentido y un dolor personal, pero además ser quien cargue con el peso de descubrir al asesino de la hija de un amigo suyo...en fins..

"Mystic River" parte de una novela muy bien trenzada y arranca con un suceso ocurrido en la infancia de los protagonistas, que Eastwood traza con pulso firme y sin caer en ningún momento en maniqueísmos estéticos. A raíz de este punto de partida, la pinícula se traslada a la actualidad y otro suceso de carácter trágico (un asesinato) hace que la obra se desarrolle aparentemente como un thriller policiaco en busca del culpable, algo que no tiene ninguna importancia en realidad, y que ni tan siquiera Eastwood se encarga de ocultar al espectador (como tampoco lo hacía en su anterior pinícula) proporcionándole las suficientes pistas como para que la búsqueda del asesino no le entretenga del principal objetivo del director, que no es otro que mostrar las aristas ocultas de la sociedad que retrata. El suceso de su infancia marcará a los tres protagonistas principales y actúa en la pinícula no solo como desencadenante del drama posterior y del carácter que desarrollarán los personajes y sus respectivas familias sino, a mi entender, también como una metáfora global a la que responden los miedos de buena parte de la sociedad americana. Los "lobos" que producen las pesadillas de Robbins son también, de alguna manera, los mismos que agobian y determinan las acciones de Penn y Bacon ("Los tres nos subimos aquel día en ese coche") y, si al personaje de Robbins lo convierten en una víctima, a Penn lo transforman en uno de los lobos y a Bacon en el guardián de las víctimas, aunque todos estos roles son maleables e (y este es el gran acierto de Eastwood) intercambiables, pues se los van pasando de unos a otros a lo largo de toda la pinícula, enriqueciendo los matices de sus personajes hasta hacerlos creíbles por completo. Todos ellos sufren sus tragedias de forma distinta y actúan de diferente manera, pero sus conductas van modificándose a lo largo de la pinícula mientras Eastwood, en un prodigio de dirección, en lugar de construir sus personajes partiendo de la nada, los desmenuza desde un todo con gestos, con miradas, con diálogos medidos hasta la coma, con diferentes niveles de interpretación y con situaciones puntuales hasta resumirlos en una misma actitud de aceptación de lo que son y de las causas que los han hecho así. La pinícula se cierra como un círculo perfecto en el que no queda nada por desentrañar, ninguna puerta por cerrar, ningún cabo suelto, por más que escuché al salir del cine a una chica que se preguntaba si el final significaba una segunda parte. Es el problema de que te llenes los ojos con bazofia, que cuando te presentan un “río” tan claro y transparente como los que suele proponer Clint Eastwood, te vayas de la sala buscando aún tu acostumbrado lodo de mierda debajo del agua, con hambre de basura, con esa sensación de insatisfacción que produce a algunos el comerse un solomillo en lugar de un sándwich y a saciar su adicción de mugre pidiendo el ketchup al camarero.

Técnicamente es increíble como Eastwood aún es capaz de sacar ases de la manga. Maneja los encuadres de una manera impresionante y esta vez se permite el lujo de realizar algunos planos magníficos, o el recurso de elevar la "mirada" al cielo....o las acciones paralelas (en un final cojonudo, antes del epílogo, también precioso), donde Eastwood demuestra ser todo un maestro. Desde el guión de Helgeland o que la fotografía de Tom Stern está a la altura (ha mejorado mucho desde "Deuda de Sangre"), así como un cuidado diseño de producción, pues se conjugan dos épocas en la cinta, la música del propio Eastwood que resulta excepcional...pero eso sí, el montaje de Joel Cox es sencillamente IMPRESIONANTE. También, sorprenden agradablemente, algunas nuevas figuras de estilo en Clint como director, que le quedan francamente bien, y de notable impacto visual y dramático, como ese par de planos cenitales (muy gótico americano) donde los policías se echan sobre Penn, como una bandada de cuervos negros, que recuerda notablemente al plano cenital de "Entrevista con el vampiro" del teatro, donde la hueste de Banderas se abalanzaba con sus capas negras sobre la pobre chica desnuda. Igualmente, ese otro plano, muy Egoyan de "El dulce porvenir", donde la cámara de Clint se dirige hacia el cielo tras la tragedia, como implorando a Dios una imposible explicación a tan horrendo crimen.

Esta maquinaria perfecta de las pinículas de Eastwood la logra percibir siempre el espectador porque como muchos otros han hecho, aunque con el talento de sólo un puñado de elegidos, el equipo del director es una pequeña comunidad muy unida durante mucho tiempo, afinada también como una buena orquesta, y sabe lo que su jefe demanda en cada momento, dotando a cada nueva pinícula de un halo invisible pero perceptible de profesionalidad, de conjunción, de destreza adquirida con el tiempo, de cohesión amistosa y entrañable de la cámara hacia fuera, de talento unido con un mismo objetivo y que responde ante cualquier desafío con la confianza de quienes llevan mucho tiempo haciendo su trabajo con el mismo equipo, y esta camaradería trasciende milagrosamente la lente de la cámara y logra impregnar las pinículas de Eastwood hasta hacerlas coherentes consigo mismas y, sobre todo, honestas. Es una especie de invisible firma de autor de Eastwood y su equipo que no he logrado percibir en casi nadie más y con la que personalmente me siento muy a gusto, casi como en casa. Incluso cuando el conjunto no está tan afinado (o desafinado a secas, como en su anterior pinícula) el resultado siempre conserva ese regusto de honestidad, de intentar decir: "Bueno, esto ha quedado así, lo hemos hecho lo mejor que hemos podido" y creo que es algo de agradecer. En "Mystic River" parece que Eastwood ha reunido a todo su equipo y les ha dado una charla de entrenador del tipo: "Chicos, en la anterior pinícula la cagamos, y soy demasiado viejo como para ir dejando escapar oportunidades por el camino, así que hay que apretar los dientes, estar muy despiertos y confiar los unos en los otros para volver a hacer un pinícula cojonuda" Y vaya si la han hecho...

Con un impresionante dominio de la narrativa, Eastwood compone una pinícula perfectamente coral cuyas piezas terminan encajando, mostrando desde el primer momento las cartas sobre la mesa, sin pretender engañar, ni mucho menos confundir, a su público. El montaje paralelo (preciso, perfecto) de las distintas subtramas está trazado con tiralíneas; y su planificación, siempre clásica, pero muy lejos de ser academicista, alcanza cotas de expresividad en la puesta en escena a las que el cine americano hacía tiempo que no nos tenía acostumbrados. Eastwood recupera algo tan viejo como que las miradas marquen la composición milimétrica de cada plano y cada recurso de lenguaje tiene y aporta significados a lo que la historia nos cuenta. Historia que se articula en torno a la investigación de un crimen, aunque nunca buscando la sorpresa fácil de hacer que el asesino sea el mayordomo. Pero es que no es la intriga policial lo que más interesa a Eastwood, sino la disección de los sentimientos de sus personajes después de n crimen tan horrendo. Estamos ante un Eastwood que domina, sin necesidad de inspirarse ya en nadie, el pulso de la narración cinematográfica, capaz de armonizar un montaje paralelo que extiende el clímax del guión hasta el punto de hacerse insoportable, incómodo y que nos brinda un final impresionante y desolador que cualquier otro director hubiera cortado diez minutos antes y que en manos de Eastwood resulta moralizante en el mejor, ya perdido, sentido de la palabra. Pero Eastwood decide alargar su resolución para así no perder la perfecta consonancia entre la forma y el contenido.

Su cine nos puede gustar más o menos (como buen pianista de jazz, tiene cierta tendencia a la morosidad narrativa, que en su caso, como en el del viejo bluesman, es una virtud, "menos notas emocionan más"), igualmente, la forma, la narrativa, la dramaturgia de su cine nos pueden impactar más o menos, pero creo que no cabe duda que Clint ha entregado la que es probablemente su obra más ambiciosa, rica en significados, madura y compleja, siguiendo fiel a su estilo narrativo, a su voz autoral y a su universo temático. Como fiel representante de una generación (la de los 70) que dio en llamarse "neo clásica" o "post clásica" (excepto Altman que es moderno y De Palma que es postmoderno, al igual que Allen a veces), "Mystic River" puede considerase sin duda alguna, una de las obras maestras (aunque sea tardía) de ese "neoclasicismo" o "postclasicismo" que entregó gran parte de las primeras obras maestras que en tiempo presente, pudimos ver (y que jamás olvidaremos) de hace 30 años.

"Mystic River" también plantea otras cuestiones e interrogantes sobre la industria cinematográfica estadounidense. Para poder rodarla (y eso que está filmada con su productora Malpaso), Clint tuvo que llegar a un acuerdo con su distribuidora habitual, la Warner, para que le permitiera embarcarse en este proyecto. Clint renunció a su salario habitual, y se comprometió a rodar la pinícula gratis, únicamente recibiendo una porción de los beneficios que la pinícula generase, si los generaba, a cambio reclamaba libertad total sobre el reparto, componer él en solitario la música, y no enseñar el material rodado a nadie del estudio, y por supuesto tener absoluto derecho sobre el montaje final, montaje magnífico, de su montador habitual Joel Cox. El resultado es la pinícula que hemos visto, que es una pinícula de un cineasta, donde los ejecutivos de la industria se han quedado totalmente al margen. Si la pinícula triunfa habría que empezar a pensar quiénes son los verdaderos responsables del estado de cosas actual que tenemos y quiénes son las víctimas, que para poder hacer lo que sienten y algo digno, deben rodar GRATIS, o arriesgándose únicamente a cobrar si generan beneficios, mientras que los ejecutivos de las Majors cobran de entrada, y jamás a posteriori, si las mierdas que producen generan o no beneficios. Pero aunque "Mystic River" triunfe (y no va por mal camino, con una pequeña promoción, está en el puesto 5 en la taquilla americana, cosa que no sé yo, y eso que nos consideramos mucho más listos y cultos que los yanquis, si en nuestro país va a conseguir) estoy seguro que nadie lo considerará una prueba de nada y los ejecutivos de Hollywood seguirán ejerciendo su insoportable y tiránica (para el cine, los directores, y los espectadores) dictadura, vetando proyectos interesantes, y promoviendo pinículas que sólo recaudan en el primer fin de semana, y eso gracias a invertir en publicidad un brutal dineral, que muchas veces son incapaces de amortizar.

En fins..sólo acabar agradeciendo al lector que haya llegado hasta aquí y animándolo a disfrutar ahora de esta OBRA MAESTRA, de un director que se puede permitir el lujo a sus 73 años de regalarnos estas cosas, y que, "Mystic River" me ha hecho volver a sentir un placer inmenso no sólo durante los 137 minutos de proyección, sino hasta ahora, muchas horas después..y lo seguirá haciendo.

Puntuación:
Mystic River --> 10 / 10 (y aunque tenga fallos, como dije ante otra obra maestra: "...yo cuando veo la Bóveda de la Capilla Sixtina no me fijo (ni le doy la menor importancia) a si la uña del dedo meñique del pie de Dios no está bien pintada...")

Deuda de Sangre

17/11/2002...ya ha llovido ya.....
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Esta cinta de Eastwood, es un thriller CREPUSCULAR, de policías, o al menos lo intenta. Una vez más, y abandonado el género de Clint por excelencia (el Western, cerrado de manera INALCANZABLE, PERFECTA con "Sin Perdón") se vuelca en su segundo y amado género, el Thriller policíaco. En la estela de "Poder Absoluto" (cinta mucho mejor a esta, con mejor historia y una factura visual impecable), "Ejecución Inminente" (echada a perder en los minutos finales, por lo apresurado del final) o "Impacto Súbito" nos encontramos con esta "Deuda de Sangre".

La historia trata de un ex-agente del FBI, que no pudo resolver su último caso de asesino en serie que le dejaba mensajes PERSONALES, pues en plena persecución sufre un infarto. Tras un trasplante de corazón y dos años, retirado se enfrenta a un nuevo caso, encontrar al asesino de la persona que le "prestó" el corazón. Clint encarna a un detective, más en la línea de William Munny, que de un Callahan, por lo de achacoso, viejo, torpe, pero lúcido y resolutivo.

Como decía antes, es muy similar a todos los anteriores "thrillers" de Eastwood (y he visto todas las películas que Eastwood ha dirigido, excepto "Breezy"), un autor al que le interesa más el dibujo de los personajes que los encajes de bolillos para sorprender en un giro final con el más difícil todavía. De hecho si a pesar de no ser ningún bodrio, "Deuda de Sangre" es uno de los Eastwood's más flojos de los últimos años eso se debe a cierta persona (con nombres y apellidos) que se ha empeñado a toda costa en "modernizar" o "actualizar" (como si le hiciera falta) la trama de "Deuda de sangre" para añadirle esa "sorpresita final" que tanto gusta a guionistas barbilampiños y que tan buen rédito suele dar en las plateas de todos los cines del mundo.

Pero la maniobra (como era de prever) se ha saldado con un fracaso, porque al público maduro [impresionante lo alta que era la media de edad en la sala] al que le gusta Eastwood no le suelen gustar las tonterías, truquitos y trampas que suelen poblar las películas de última hornada (como si fuera obligado en un "thriller" dejar con la boca abierta a los espectadores con la resolución final de la trama), y por otra parte al público más joven al que le gusta que una película sea una montaña rusa (sobre todo en su tramo final) le resultará profundamente decepcionante y aburrido el estilo clásico de rodar de Eastwood: Poco montaje; planos largos y sostenidos; encuadres milimétricamente compuestos y con la cámara anclada en el suelo; pocas secuencias de acción; las cartas de la trama puestas sobre el tapete BOCA ARRIBA, desde los primeros instantes; esa serenidad; ese acabado de las imágenes; ese cuidado montaje alejado de cualquier agresividad. Es decir, donde nunca sobra un plano, ni nada está dejado al azar. En la línea de Eastwood, que tiene la manía de convertir los rutinarios movimientos de sus personajes en detalles cruciales para la historia (basta la secuencia de Clint entrando en el barco de Daniels, por única vez, el detalle de las zapatillas, Clint recorriendo las escenas de los crímenes, etc...

Por lo tanto la maniobra para intentar gustar a cirios y troyanos se ha saldado con el previsible fracaso ya que entre ciertos grupos de población Eastwood no tiene nada que hacer para captar nuevo público, y lo que debe hacer es mantener al menos el que tiene, cosa que me temo ha ido perdiendo desde el coyuntural éxito de "Los Puentes de Madison". De todas formas, Eastwood tiene su propia productora, Malpaso, y es un director poco dado a los dislates ("Deuda de Sangre" se rodó prácticamente en un mes), por lo tanto con toda seguridad y aún a medio gas en las taquillas, sigue siendo rentable...aunque no sé si Warner (la Major que distribuye sus películas) considerará rentable una cifra que no exceda X número de ceros, que es a lo que las Majors están acostumbradas.

En el apartado cinematográfico, "Deuda de Sangre" falla totalmente en la adaptación de la novela de Michael Connelly, la mayoría de cambios introducidos por el necio Brian Helgeland (cuyo único timbre de gloria fue ayudar a Curtis Hanson a terminar el guión de "LA Confidential"; y cuyo historial delictivo, incluso en la dirección incluye "Payback" o "Destino de Caballero") son detestables y van encaminados a convertir "Deuda de Sangre" en una película para ese tipo de público acostumbrado al "efecto montaña rusa" en los guiones.
Hanson altera detalles CRUCIALES y FUNDAMENTALES de la trama para empobrecerlos, vulgarizarlos, estandarizarlos y convertirlos en material de desecho que pueda ser fácilmente deglutido, olvidando que el "target" de las películas de Eastwood es un público que por gustos, mentalidad y edad anda bastante alejado de este tipo de tonterías.

Metido en este gigantesco berenjenal (del cual Eastwood, como director y productor, o sea como máximo responsable del proyecto no está exento de culpa al aceptar semejante bazofia, que sería mala incluso como guión original. Aunque habría que conocer también si tuvo presiones de Warner para aceptar el guión de Helgeland tan cual) Eastwood lucha por seguir siendo Eastwood, su película tiene el mismo estilo clásico de siempre, e incluso con la cámara se dedica a sabotear a su guionista (el espectador sabe antes de tiempo quién es el asesino, NO por un fallo de la película ni porque lo diga el guión, SINO porque Eastwood se dedica con la cámara a mantener planos, inocuos pero altamente sospechosos, de cierto personaje diciendo "No hagáis caso a lo que dice el gilipollas de mi guionista. Yo juego limpio...ESTE TIO es el asesino, aunque el guionista os la esté intentando colar con burdos trucos de escuela de cine").

En cuanto a las interpretaciones, en la línea como decía antes de un héroe viejo. Acompañado de una genial Angelica Huston en un pequeño pero intenso papel, y una normalita Wanda de Jesus. Jeff Daniels tiene que lidiar con un personaje poco perfilado pero crucial como vecino de Eastwood, y sale más que airoso. Destacar los créditos de inicio, y la banda sonora que están muy bien.

Resumiendo, "Deuda" me parece una muestra demoledora de decadencia impensable en un director como Eastwood (y Allen si no rectifica va por el mismo camino), en la medida en que, sin necesidad de pedirle obra maestra alguna en cada estreno, su experiencia dentro del thriller es tan amplia que siempre imaginé que al menos tendría la misma sensación que con las geniales "Poder Absoluto" y la IMPRESIONANTE, PERFECTA, GENIAL, MAGNIFICA "Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal". En fins, que es una cinta sin gancho para ser de Eastwood, pero que está por encima de la media de lo que nos viene de USA, y que permite seguir viendo a un vetusto Clint, que no ha sabido lidiar con un mal guión, pese a sus intentos visuales de enmascararlo.

Puntuación:
Deuda de Sangre --> 6 / 10

Sobre los medios

.....debo decir que los contenidos de este Blog, a priori, más o menos los tengo claros. Muchas cosas han cambiado en mi vida desde que escribía las críticas. La última fue el 19/12/2005, y fue sobre "King Kong". Han pasado más 10 meses, y como decía, las cosas han cambiado. He dejado de ir tanto al cine...no por gusto, sino más bien por tiempo y dinero. Las películas que veo en las salas de cine cada vez son más seleccionadas y bueno, sobre todo, he caído en el vicio de las series (antigüas y modernas, pero sobre todo made in usa...) y en el vicio del delito. Si, del delito. Me bajo películas de internet. Creía que no lo haría, pero lo hago. Y no se me cae el anillo por decir que es un delito. Me da igual lo que la legalidad piense, o lo que piensen los demás, está mal y punto. Pero me he enganchado.

Las alforjas del burrito o los micro torrentes de información me traen películas que no iría al ver al cine..o quizá si, pero me las traen en formatos de calidad increíble. También hace mucho que tengo una tele cojonuda, un DVD que reproduce todo tipo de archivos, y sobre todo el 1080i HDMI :) :) :). Pero gracias a ello, he visto bodrios como "World Trade Center" o pelis como "El Diablo Viste de Prada"...etc.

Además, he empezado como digo con las series....desde "Lost", pasando por "El Gran Héroe Americano" o la actual "Heroes"....pero es que ha caído "Fama", "The IT Crowd", etc...

Pues bien, espero poder hablar de todo esto en estas páginas..de series, de películas y también, de libros. Eso si que los sigo leyendo de forma habitual...no hay nada como el contacto de las hojas con los dedos, como el peso del libro en la mochila...como leer un buen libro...aysss..pero eso es otro tema

He vuelto..o eso creo

Muchos os sorprendereis al verme aquí...

...bueno, pues aquí estoy. La verdad es que la historia de porqué he hecho esto curiosa (y si, os la voy a contar)...pero sobre todo he buscado una manera a dar rienda suelta a algunas cosas que quería retomar.

Dejé la creación de críticas de Cine, porque por un lado, no tenía tiempo y por otro pensaba que no servían para nada...pero creo que estaba equivocado. Ahora tiempo sigo teniendo poco :( pero creo que si servían...al menos pará mi.

Ayer, tras llegar al piso de Zaragoza, nos pusimos a ver la tele mi compañero Íñigo (debería decir jefe, pero creo que a él no le gusta) y yo. Daban, en una cadena local, "Deuda de Sangre" del magnífico Clint Eastwood. Ambos la habíamos visto, pero aún así nos enganchó. No es una genial película, no nos engañemos, pero si una buena película. Lo más importante es que tras disfrutarla (he irme algo tarde a la cama), no pude evitar echar la vista atrás (al 2002) y releer mi crítica de hace años sobre la cinta. Me encantó, me sobrecogío. No, no es un ataque de ego (que podría ser) ..sino me encantó el hecho de que disfruté leyéndome a mi mismo. No pude evitar leer la siguiente que había en la iPAQ (si tengo una iPAQ molona :) :) ) ..que era la de "Mystic River". De nuevo, fue excitante. Y no por que la cinta fuera "cojonuda"..sino por el hecho de leerme a mi mismo..de nuevo. Y así, leí la de "Millon Dollar Baby" ..y luego otra..y luego otra....

En fins, que recordé con nostalgia lo que me gustaba escribirlas..quizá sin pensar que iban a un público o que las leería alguien..o que se yo..pero bueno...el hecho es que lo eché de menos. Y aquí estoy. Me he pasado toda la noche dándole vueltas. Ahora viajo mucho (bueno como siempre) y espero tener momentos para escribir... Lo de crear este Blog..que no ha sido idea mía..pues bueno..espero que permita la participación de los que me leéis..si es que llegáis hasta aquí.

......seguiremos....